Yesteryear
Yesteryear es una novela de la autora estadounidense Caro Claire Burke, quien nos cuenta la historia de Natalie Heller Mills, una mujer americana tradicional “tradwife” que se convierte en influencer compartiendo contenido de su estilo de vida, ante la opinión dividida de todos sus seguidores, hasta que un día todo cambia.
Esta novela ha ganado mucha popularidad en las redes sociales, convirtiéndose en un libro que está en boca de todos en la actualidad y del que ya se anunció una adaptación cinematográfica. ¿Una mujer que vive en un rancho dedicándose a su familia y compartiendo cada detalle en redes sociales? Es una historia que quizá ya hemos visto en casos como el de Hannah Neeleman (Ballerina Farm) y que no deja de generar interés, principalmente en las mujeres.
Todos queremos saber quién está detrás de una cuenta con miles de seguidores, sus secretos, lo que pasa cuando las cámaras se apagan, quién es en realidad fuera del internet. Por qué una mujer en la actualidad elegiría ser una esposa tradicional que cocina, cultiva, tiene 6 hijos, un esposo y un rancho que llevan juntos, en una vida lejos de la ciudad.
El inicio del libro es muy bueno, conoces a la protagonista, sus creencias, su religión, sus sentimientos y opiniones. Te presentan a los otros personajes y descubres qué lugar juega cada uno en la historia.
Una de las cosas que me gustaron de Yesteryear es que la autora aborda diferentes temas, entre ellos: Las redes sociales, la salud mental, el matrimonio, el movimiento tradwives, la religión, las infancias en el internet, política y varios más. Es un libro que utiliza la sátira para hacer una crítica social y a la vez poner en el centro de la conversación las cosas que tenemos que hablar para recordar que no todo ha quedado en el pasado ni en los libros o películas, existen también en la vida real.
Es una lectura entretenida que sucede en dos tiempos diferentes, siempre dentro de la mente de Natalie y a medida que avanzas la intriga por saber qué está sucediendo aumenta más y más. Podemos ver como la salud mental de la protagonista va deteriorándose, las razones, sus miedos, hasta que llegas al desenlace de todo lo que sucede en el rancho.
Debo admitir que Yesteryear no fue lo que esperaba, conforme me acercaba a la mitad del libro sentía que la historia comenzaba a quedarse a medias. El tema principal de una influencer y tradwife era perfecto, pero quizás la narración en dos tiempos lo convirtió en algo totalmente diferente, aunque al final se explica todo, sigue sintiéndose extraño y distante de lo que se construía en el principio. Me costó mucho conectar con la protagonista, no por sus ideales, sino más bien por su carácter, quizás era parte del punto, me sentía como una de las mujeres enfadadas que todo el tiempo le escribían a ella comentarios de odio, aunque eso es algo que yo no haría.
No es una historia para romantizar el movimiento de las esposas tradicionales, ni el ser influencer. Son realidades y aunque cada mujer es libre de elegir, es importante pensar en los temas del libro con mayor profundidad. Las vidas perfectas no existen y lo que vemos en internet de una persona siempre será lo mínimo, cada uno de nosotros elegimos que compartimos, cómo lo hacemos y quién queremos ser en internet. Quizás es buen momento también para pensar en lo que estamos consumiendo, a quiénes seguimos y por qué.
Finalmente, me quedo con la idea principal de la autora de acercar estos temas tan importantes a la conversación actual y en la reflexión personal sobre ello, especialmente en la parte de los roles que asumimos las mujeres y cómo interactuamos con el internet.
𝗠𝗶𝘀 𝗳𝗿𝗮𝘀𝗲𝘀 𝗳𝗮𝘃𝗼𝗿𝗶𝘁𝗮𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗹𝗶𝗯𝗿𝗼 𝗬𝗲𝘀𝘁𝗲𝗿𝘆𝗲𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝗖𝗮𝗿𝗼 𝗖𝗹𝗮𝗶𝗿𝗲 𝗕𝘂𝗿𝗸𝗲:
-El trabajo de una mujer era triple. Ser madre, ser esposa y mantener limpio el hogar. Y no te olvides de sonreír.
-Algo está atorado dolorosamente en mi garganta. Una piedra, o tal vez un recuerdo.
-La nueva multitud de mujeres jóvenes sabe que el mundo que tanto dice amarlas en realidad no quiere otra cosa que verlas desangrarse poco a poco. Devorarlas vivas.
-El objetivo de una influencer no es ser adorable ni insoportable. El objetivo es ser ambas cosas a la vez. En otras palabras: «adictiva».
-A veces el amor de los desconocidos es mucho más aterrador que el odio.