Una carta de la autora
Sobre crear un blog de libros y escritura en pleno 2026
A veces hay que volver varios pasos atrás para recordar de dónde venimos y este año en particular ha sido para mi uno de esos. Quizás son mis 32 años y la nostalgia de ser de una generación que ha tenido que aprender a utilizar la tecnología a su favor sin fracasar en el intento. No nacimos con un teléfono o tablet en la mano, yo era de las que jugaba a las muñecas y a la comidita en el jardín con mis amigas que vivían a unas cuantas casas.
El internet lo conocí mejor cuando estaba en la primaria, lo utilizaba primero para jugar en disneylatino y más tarde en la secundaria para pasar horas hablando por messenger con mis amigas sobre todos los chismes del día. No existía el acceso a la inteligencia artificial como hoy en día cuando estudié la preparatoria o la universidad, me fui a exámenes extraordinarios en un par de ocasiones y todos los ensayos o trabajos venían de investigar en páginas de internet académicas o los libros de la biblioteca. Tampoco usaba la IA cuando comencé a trabajar en marketing, podía ver el humo salir de mi cabeza con las ideas para crecer las redes sociales donde trabajaba, construyendo un blog de viajes y escribiendo en él por muchos años y pienso que quizás ahora eso sería diferente, tampoco me tocó usarla cuando trabajé de copywriter, escribiendo una cantidad enorme de copys sobre turismo. No te voy a mentir, fue una época que disfruté y en la que aprendí muchísimo, pero también era muy demandante para alguien que estaba tratando de entenderle a la vida.
Atravesé unos años de burnout intenso que me cobraron factura tarde o temprano y decidí parar justamente cuando todas las redes sociales explotaban después de la pandemia. Cuando la IA llegó era obvio que todo iba a cambiar. La probé, jugué con ella, con curiosidad y ganas de saberla utilizar, porque es imposible negar que llegó para quedarse, pero hubo algo que siempre supe que no quería cederle y a principios del 2026 marqué mis límites para dos cosas que para mi son sagradas: Nunca sobre mi creatividad o mi escritura.
Y así es como hoy estoy escribiendo desde Google Docs, en la primera entrada real de mi sitio web, con mucha honestidad y emoción para darte la bienvenida a este espacio.
Sensatez Literaria nació de mi necesidad de hablar de libros y encontrar una comunidad en el internet que me entendiera. Primero como una cuenta de creadora de contenido en redes sociales como Instagram donde fue encontrando a sus amigas de libros, segundo como un lugar que en algún momento albergaría la búsqueda de mi camino en la escritura y la oportunidad de hablar más sobre esa otra parte de mí, la que escribe, pero no se siente lo suficientemente escritora aún para compartirlo en las redes sociales.
Ahora Sensatez Literaria es también un sitio web sobre libros y escritura. Un blog sobre como los libros me han cambiado y como he vuelto a la escritura después de tantos años. Porque siempre ha sido así, solía escribir en blogspot en mi época de preparatoria, luego en wordpress en la universidad y recientemente estuve en Substack escribiendo “Cartas al mar”, pero a mí me hacía falta esto, un sitio totalmente mío, con la libertad que me da.
Voy a volver sobre mis pasos para retomar lo que más me gustaba de escribir en un blog. Quiero contarte sobre todos esos libros que me han movido algo y las autoras que he ido conociendo en el camino. Me gustaría hablarte de cómo me reencontré con amistades de mi época universitaria y decidimos retomar el hábito de la lectura juntas, sobre cómo volví a la escritura, primero con un diario, luego explorando con cuentos y poesía, hasta que un día descubrí por qué y para qué estaba escribiendo, el día que todo hizo click para mí y me llevó hasta el día de hoy, trabajando en la revisión de mi primer borrador (esto sigue impresionándome cada día). Te llevaré entre viajes, memorias, paseos, atravesaremos las luces y sombras, jugaremos con las palabras y compartiremos grandes momentos.
Te escribo desde un mejor lugar física y mentalmente, feliz, con el corazón lleno de mucho amor, con muchas ideas que me muero por compartir contigo y por ir llenando poco a poco este blog mientras hablamos de libros.
¡Gracias por leer! Nos vemos pronto por aquí.
-Elizabeth